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Argentina celeste y blanca San PatricioHablar de los hechos históricos acontecidos a partir del 25 de Mayo de 1810 es referirnos a la conformación y crecimiento de nuestra Patria. Si buceamos en los sucesos claves para la independización  del país como así mismo para la declaración de su independencia que pronto celebraremos en un nuevo aniversario, nos encontramos llegando a la Revolución Francesa con su lema de Libertad, Igualdad, Fraternidad y el surgir de las democracias modernas.
Se dice que la democracia es ” el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”  y su nacimiento dejo atrás viejos conceptos de monarquías absolutas , acaudalados señores feudales por un lado y pobreza total y esclavitud de los pueblos oprimidos por otro. Mucho sufrimiento costó llegar a implementar los gobiernos democráticos y su conservación y fortalecimiento aún afronta enormes dificultades.

Si llevamos esta realidad a nuestro país, nos compete la toma de conciencia de que las palabras libertad igualdad fraternidad no tienen sentido si los gobiernos no respetan el significado intrínseco de cada una de ellas pero tampoco si el pueblo no alimenta día a día el fortalecimiento y enraizamiento de las mismas con conductas ciudadanas dignas sabiendo respetar los derechos del otro, cumpliendo con sus deberes preocupándose más por mejorar sus conductas ciudadanas que por juzgar las  conductas de los otros. De esto se trata fortalecer la democracia, de cumplir, cada uno desde el lugar que ha elegido en la vida, con sus obligaciones  para así poder , con conciencia clara y plena, exigir por sus derechos. Dando todo de sí mismo en su trabajo, como hijo, como padre o madre de familia, como hermano, amigo, compañero de tareas , vecino o simplemente, como ser humano.

Democracia implica, fundamentalmente, el crecer como pueblo, sabiendo elegir a los gobernantes y aceptando con respeto las decisiones de la mayoría aún en la disidencia ideológica. Democracia no significa tener que rendir culto a las mayorías sino aceptarlas, respetarlas y manifestar su oposición o confrontar ideas desde el lugar del respeto por el otro y por la pluralidad. Exigiendo, a través de una conducta social intachable, igual respeto  siendo merecedor del mismo. Así piensan los pueblos adultos, los que crecen definitivamente aceptando sus errores sin culpar a los demás, haciéndose cargo de lo que le compete a cada uno. Como ciudadanos de bien. Y así nuestra Patria demostrará que hemos aprendido del legado de nuestros próceres y se engrandecerá con nuestro legado a las generaciones que han de venir. La democracia, en suma, se construye día a día, se afianza, se nutre con el accionar de cada uno de nosotros. Sepamos reconocer que somos parte de esta historia que se está escribiendo hoy y que el país que construimos con nuestro accionar ha de ser la herencia que dejaremos a las generaciones venideras.

De nuestro accionar depende que las mismas puedan sentir el mismo orgullo que nosotros hoy sentimos por nuestros antepasados, los que nos entregaron un país libre, justo y soberano.

Susan Capalbo

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