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Abuelos San Patricio

Hay un dicho muy común que se encuentra plasmado en cuadritos, postales o souvenirs, que dice así:

“Justo cuando pensamos que nuestro trabajo terminó….nos convertimos en Abuelos”…
Mezcla de humor y verdad, es así. La vida acomoda las vivencias para que podamos sentir la tarea del “Ser Abuelos” como el trabajo más maravilloso que pueda ocupar nuestras horas libres o, en lo contrario, para aquellos que todavía trabajamos, que nos obligue a buscar esos momentos de plenitud que sólo se pueden vivir con los nietos.
Ser Abuelos es el regalo más puro y maravilloso que la vida puede darnos, y merece ser valorado y vivido en su total plenitud. Nada puede compararse con el sentir la manita de un nieto o una nieta entre las nuestras y caminar en silencio siguiendo los pasos que ellos nos permiten dar. A su ritmo. Con sus consignas. Compartiendo momentos únicos de vida.

Nada puede comparar la imagen de ese nietita o nietito corriendo a nuestro encuentro con sus brazos abiertos… Hasta llegar a los nuestros en un salto de amor y felicidad.
Nada puede comparar ese “Abuelita… Abuelito” que sus vocecitas tiernas pronuncian, o la mirada picara de compartir una travesura…

Nada iguala cuando el paso de los años nos permite verlos crecer y encontrarnos ante una pequeña mujercita que orilla la adolescencia o un varoncito que nos irá descubriendo su personalidad con expresiones, risas, llantos o cuentos que nos maravillan. Y ese Abu!! Inconfundible que nos llega al alma.

Todo esto y toda aquella inmensidad de sentimientos que no podemos describir… Es el “Ser Abuelos” . Los nietos son un pedacito de nosotros mismos, de nuestra identidad, de nuestra sangre y nuestro corazón. A través de ellos volvemos a vivir la infancia de nuestros propios hijos, y nos rejuvenece su energía. Sus exigencias nos obligan a cuidarnos, a fortalecernos y transformarnos un poco en Superman…o las Princess… O el Pirata Jake de sus cuentos preferidos. Son ellos nuestra continuidad, los lazos de la vida que fluyen entre complicidades, risas, llantos, picardías y vivencias únicas e inolvidables. Ser Abuelo es, en suma… Un regalo de Dios que nuestros hijos nos hacen cuando nos creemos que llego el momento de descansar!!!
Susan Capalbo

Hoy….simplemente “Abuela”