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Sarmiento

Hoy, el pueblo argentino rinde homenaje al Maestro de Maestros, “El soñador que sigue soñándonos” según palabras del mismísimo Jorge Luis Borges, don Domingo Faustino Sarmiento.

Periodista, militar, escritor, gobernador, ministro, parlamentario, presidente y, por sobre todo: Docente.

“…ante todo he sido durante mi vida maestro de escuela, cualquiera que fuera el puesto que ocupase, hasta el más encumbrado...”.  Para Sarmiento educarse era “ser simplemente hombre libre“. A la educación popular, pública y gratuita consagró los mayores esfuerzos de su pensamiento y acción.

Sarmiento siempre dijo que su posición jerárquica en la política nunca estuvo por sobre su vocación docente. Su pasión por la lectura y su afán por la Educación fueron constantes en  su vida, al igual que su lucha permanente por la superación, se constituyó desde la nada, por puro impulso y pasión por el conocimiento, su universo cultural, su esquema de valores, su vocación estadística.

Pionero de la pedagogía en Latinoamérica, hizo de la Educación el eje de su vida.

Su reconocida afición por la educación lo llevó a librar batallas contra el Clero, para mantener en  funcionamiento el Liceo, un colegio que tomó a su cargo con la ayuda de Manuel Montt en Chile. Tierra que lo vió tropezar, pero no sucumbir. Su pasión educadora lo llevó luego, a ocupar cargos directivos en la Facultad de Filosofía y Humanidades de Santiago de Chile, convirtiéndose en teórico de la educación internacional. Siempre buscó educar al pueblo latinoamericano con visiones globalizadoras, impulsando el bilingüismo. En sus propias palabras: “Lo que necesitamos primero es civilizarnos, no unos doscientos individuos que cursan las aulas, sino unos doscientos mil que no cursan ni las escuelas“. Creía en la unidad a través de las comunicaciones. Hoy los avances tecnológicos se multiplicaron y vivimos en un mundo interconectado que hubiera fascinado a Sarmiento.

Sarmiento decía:

Dejo tras de mí un rastro duradero en la educación y columnas miliarias en los edificios de escuelas que marcarán en la América la ruta que seguí.”              

“Hice la guerra a la barbarie y a los caudillos en nombre de ideas sanas y realizables”

“He labrado, pues, como las orugas mi tosco capullo, y, sin llegar a ser mariposa, me sobreviviré para ver que el hilo que depuse será utilizado por los que me sigan.”

Durante su presidencia, fundó escuelas Nacionales, creó la primera escuela Normal, la escuela de Minas y Agronomía, el Colegio Militar y Naval, bibliotecas Públicas,  la Facultad de Ciencias Exactas, el Laboratorio de Física y el Observatorio Astronómico en Córdoba.

Rindamos homenaje hoy a Sarmiento, desde donde nos toque actuar. Fomentemos la pasión por la lectura y la excelencia cualquiera sea el campo en que ejerzamos. Creamos en la unión global y en la Educación. Hagamos que el legado de Sarmiento siga vivo hoy y siempre.

Prof. Bruno Roda

Primary English Teacher